
(En una cascada, un oso anda cerca).
Thor: Que situación tan paradójica Sanders, saber que debemos subir a contracorriente una cascada (hace un ademán), ¡para luego morir allí…! ¡No tiene sentido! ¡No lo tiene! (Exaltado)
Sanders: Es lo que manda la tradición. (Resignado).
Thor: La tradición, la tradición (Farfullando). Desde luego que ahora me es más fácil comprender a Niezstche.
Sanders: (Ríe) La verdad es que nunca su teoría del eterno retorno tomó tanta fuerza.
Thor: Aquí me hubiese gustado haberle visto a él… y por si fuera poco si la suerte no está de nuestro lado, pasamos a ser almuerzo para osos. ¡¿Se puede ir más a contracorriente?!
Sanders: No me hables de ir a contracorriente…
Thor: ¿Y eso?
Sanders: Hace unos años en el mar, conocí a un atún que se metió con una botella de cianuro en una lata de conservas que estaba dirigida a España, pensando que llegaría al Palacio del Pardo. Quería acabar con Franco. ¡Eso es ir a contracorriente! (Orgulloso).
Thor: Querrás decir que tu amigo el atún, que denoto sería un atún rojo, iba contra sistema.
Sanders: Contra corriente del sistema. Afirmo.
Thor: Pero no lo consiguió.
Sanders: No, fue a parar a la fábrica de yogures “Yoplait”, como comida para el personal y debido a la muerte de sus empleados tuvieron que cerrarla. Esa fue la verdadera causa del cierre.
Thor: Tss ¡Mala espina! Bueno… ¡Ya nos queda menos!
Sanders: Al fin… ¡Cuidado con esa verdina, no resbales!
(Cae el telón)

